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Estimado señores:

En un reciente artículo de su publicación Aztarna recogen y entresacan unas frases entrecortadas de mi libro “Rioja Alavesa habló euskera en la Edad Media”, en relación con un aspecto puntual y anecdótico relativo a la hipótesis que planteo de que Laguardia podría venir del Legarda citada en el Fuero de Logroño.

Recogen en Aztarna una carta escrita en Berberana hace medio año por nuestro común amigo Salvador Velilla que sostenía sus dudas al respecto. Me sorprende, sin embargo, que no hayan incluido la réplica que me publicó la misma revista Berberana hace ya tres meses. Es por esto que me acojo al derecho de réplica con ustedes, pues incorporan la carta de Salvador pero no mi respuesta “Laguardia también habló euskera en el medievo”, escrito que les adjunto porque veo que no lo conocen.

Les adjunto también unos párrafos de otro libro mío sobre Logroño para que vean que esta villa era muy pequeña en la Edad Media y no empieza a crecer hasta la descomposición del reino de Navarra y la absorción de Laguardia por Castilla a lo largo del XV.

Y vienen las anteriores matizaciones a cuento del plano que utilizan como prueba documental para decir que el Legarda citado en el fuero de Logroño es la pequeña aldea junto a Mendavia. El plano de ese librito elaborado por dos profesores de EGB para los niños de Logroño no tiene ningún rigor histórico y solo pretendían situarles a los niños los nombres que aparecen en el fuero:San Julián, Marañón, Legarda, Viguera,…

a)Hacer llegar la jurisdicción de Logroño hasta la villa de Viguera situada a unos 20 km hacia el sur es ignorar completamente la historia de La Rioja y del reino de Navarra. Porque Viguera en el siglo XI no es, como hoy, un punto en el mapa, es llamado “reino de Viguera” dependiente del reino de Pamplona y se extendía por los valles del Iregua y Leza, desde las cumbres hasta casi el Ebro. En la época del Fuero de Logroño, a la jurisdicción de Viguera pertenecían aldeas como Alberite o Lardero situadas a 3 km de Logroño por el sur( le adjunto una publicación con un planito informal)

b)Igualmente hacer llegar la jurisdicción de Logroño por el norte hasta Marañón, villa situada a 20 km, es un gran error. La villa no existía cuando el Fuero de Logroño, sino el castillo de Marañón situado en el monte conocido hoy como “el león dormido”, sobre Meano y dominaba no solo el alto Ega sino estas faldas de la Sierra que llegaban casi hasta el Ebro, por supuesto Lapoblación, San Miguel de Bihurko, Yécora,… Oyón por esas fechas se cita como perteneciente a la Catedral de Pamplona.

c) Por el oeste las cosas son parecidas. El dominio de Ventosa era muy amplio y además había zonas que eran dominio regio y estaban excluidas de cualquier reparto, por ejemplo, el Privilegio concedido por la viuda del rey de Pamplona hacia 1060 constituyendo “Las Siete Villas del Campo” que incluía Daroca, Entrena, Sojuela, Hornos, Medrano, Fuenmayor, Navarrete,… lugares situadas a 5-10 Km de Logroño por el W-SW y que estaban ajenos completamente a Logroño en los siglos XI-XII y XIII.

d) Por el este pasaba igual.Las aldeas más próximas (6-10 Km) de Agoncillo y Arrubal pertenecían en los siglos XI y XII al lejano Monasterio de San Juan de la Peña y a la Catedral de Calahorra,…Alcanadre al Temple,…

Lo que les quiero destacar hasta aquí es que Logroño en los siglos XI y XII es un pequeño lugar (estudios demuestran que la primera configuración era más pequeña que la almendra de Laguardia), con unas 200 familias y que el radio de acción de sus labradores era el habitual, una legua aprox. Sólo que con un peligroso Ebro por el norte que se convierte en frontera de guerra hacia 1176. El gran error de ese plano infantil que incorporan como prueba es que los labradores de Logroño no cruzan el Ebro hasta el tiempo de paz con Carlos III el Noble,… y luego con la descomposición de Navarra irán intentando coger trozos, primero Assa, Laserna, luego Oyón, Moreda,…incluso Labraza quisieron absorber en el XVI.

Pero no les adjudiquen ustedes al Logroño del 1095 las tierras de la orilla norte porque ahí tenían unas fortalezas navarras como Assa, Marañón,…que no se lo permitían. Incluso Sancho el Fuerte, más de cién años después del Fuero, tenía frente a Logroño una torre vigía en el monte el Corvo situado a un kilómetro del Espolón logroñés.

Logroño estaba constreñida por el norte por el rey de Navarra y era poco más que una pequeña bastida neutral del Camino de Santiago dotada con un puente. Y estaba constreñida por el sur por el Señor de Viguera y los Cameros y por el Monasterio de Albelda, por el oeste por Santa María de Nájera y San Millán, por el este por el Cabildo de Calahorra,…Fijénse hasta que punto estaba constreñida que sus hoy barrios de Varea y El Cortijo situados a 2-3 km a izda y dcha del casco medieval eran bosques reales que no perteneciían en la Edad Media a la villa de Logroño.

Y dejo para el final el argumento más importante, el Fuero de Laguardia. Este documento redactado siete décadas después del de Logroño deja clara la jurisdicción de Laguardia: hasta el famoso soto de Eneco Galindez que está al noreste de la villa logroñesa. Es decir, todo el límite norte de Logroño al otro lado del Ebro es Laguardia-Legarda. Ese es el límite norte que señala el fuero de Logroño. Y no puede ser el Legarda de Mendavia ( ni ninguna de las muchas legardas del reino de Navarra), porque el Legarda mendiavés está al otro lado de la frontera, a veintitantos kilómetros, y tras un bosque ribereño impracticable (coto de caza del rey de Navarra)y porque esa Legarda es una minúscula aldea que al poco tiempo no es sino una ermita de la villa de Mendavia.

Por esas razones y muchas otras que me gustaría explicar a las gentes de Ayala amantes de la historia de Euskal Herria y del euskera, solicito de ustedes que me concedan el derecho a réplica.

Atentamente

Miguel Larreina González

Sabido es que Laguardia recibió Fuero de población del rey navarro Sancho el Sabio el año 1164: “Facio hanc cartam omnibus populatoribus de la Guardia tam presentibus quam futuris…”, siendo uno de los testigos firmantes Rodrigo como conde “in la Guardia”, de modo que la villa es conocida desde entonces con el nombre de Guardia, La Guardia y Laguardia. Sin embargo, algunos de los autores que se han ocupado de este tema opinan que anteriormente al Fuero pudo tener otro nombre, como escribía el año 1959 Emilio Enciso, pero sin aventurarse por uno o por otro: “No puede cabernos duda de que en tiempos anteriores a Sancho el Sabio existía ya Laguardia…Sin embargo, podemos afirmar, sin duda alguna, que no siempre se llamó así… ¿Cuál fue, pues, su nombre primitivo? No lo sabemos…Pudo llamarse Biasteri, pero no hay prueba positiva de ello…” (Laguardia en el siglo XVI, págs. 14- 20).
El año 2003 la Real Academia de la Lengua Vasca/Euskaltzaindia emitió un dictamen diciendo que el nombre eusquérico de Laguardia no era Biasteri (como había aventurado Miguel M. Ballesteros), sino Guardia, emitiendo el año 2005 otro dictamen acordando que Biasteri era el nombre en euskera de Viñaspre. En la primavera del año 2010 Salvador Velilla Córdoba escribió un artículo afirmando que el nombre de Biasteri era una mala lectura de Binasperi y que, por lo tanto, no correspondía -como nombre propio de pueblo- ni a Laguardia ni a Viñaspre, pues en Rioja Alavesa no había existido ningún pueblo con el nombre de Biasteri. Meses más tarde Euskaltzaindia emitió un dictamen con esta misma conclusión. Vueltas y vueltas que se hubieran ahorrado, si la Real Academia de la Lengua Vasca hubiera hecho un estudio serio cuando publicó el primer Nomenclátor.
Recientemente Miguel Larreina ha publicado un libro con el título “Rioja Alavesa habló Euskera en la Edad Media” y en sus páginas se inclina abiertamente por defender que las gentes que poblaron la colina de Laguardia-Guardia, llamaron a su pueblo con el nombre eusquérico de Legarda antes de obtener el Fuero el año 1164. Para defender su tesis, Miguel Larreina se apoya en el Fuero de Logroño, fechado el año 1095, es decir 69 años antes que el Fuero de Laguardia. Si en el Fuero de Logroño, argumenta el autor, aparece el nombre de Legarda 69 años antes de que se diera el Fuero a Laguardia, Legarda era el nombre del primitivo poblado: “…propongo que Laguardia es un Legarda deformado: el poblado altomedieval en el que empieza nuestra historia reciente estaba habitado por euskaldunes que le pusieron el nombre más lógico” (o.c., págs. 70/71).
Puede que Larreina tenga razón…, pero puede que esté equivocado, al basar su razonamiento en dos pilares que quizás tengan otra lectura:
- En primer lugar, hay que desterrar la idea de que una población comenzaba a existir al recibir el Fuero y que, por consiguiente, carecía de nombre hasta ese momento o tenía otro. Logroño recibe el Fuero el año 1095 y, sin embargo, es citada el año 956 en una donación que el rey de Pamplona, García Sánchez I, hace al Monasterio de San Millán: “…duas villas, id est Locrunio et Asa…”. Logroño se llamaba Logroño muchos años antes de que le otorgaran Fuero.
-Larreina afirma: “….Laguardia” o “Guardia” no se parecen en nada a nuestra pequeña aldea sonserrana “Legarda” en el Fuero de Logroño” (o.c., pág. 69).
Legarda-mapa-webRespecto a esta afirmación de Larreina, conviene decir que, con ocasión del 900 aniversario del Fuero de Logroño, el Ayuntamiento editó un folleto titulado “Transcripción y traducción del Fuero de Logroño” en cuyo apartado 34 vienen los límites dados a Logroño: “Et istos términos habent istos populatores de Logronio: per nomen de Sancto Juliano usque ad illa Ventosa, et de Beguera usque ad Maraignon et usque in LEGUARDA”. Y en la disposición nº 55 se lee: LAGARDIA. Es decir, en el original del Fuero de Logroño aparecen las palabras Leguarda y Lagardia, pero no Legarda.
-El siguiente pilar en el que asienta su tesis Larreina es la localización del poblado de Legarda, al que identifica con la villa de Laguardia. Escribe Larreina en su libro: En el Fuero de Logroño “se dice que los límites de Logroño llegarán por el norte “usque Maraignon et usque in LEGARDA…La vinculación del nombre de “Legarda” con Laguardia tendría, por otro lado, una lógica cierta…” (pág. 70 del libro).
Sobre esta segunda argumentación que hace Larreina tengo que decir que la mayoría de los autores se inclinan por opinar que, cuando en el Fuero se dice que Logroño llega por el norte hasta Leguarda, este Leguarda no se refiere a Laguardia, sino a Legarda, una pequeña población que hubo en las cercanías de Mendavia y cuyos restos pueden ser la ermita, aún en pie, de Nuestra Señora de Legarda, no lejos del río Ebro y cercana a Mendavia, en Navarra. La población de Legarda ya aparece citada el año 947, cuando el rey de Pamplona García Sánchez I dona las primicias de esta población a la iglesia de San Martín de Berberana, cerca de Agoncillo.
Convendría, pues, buscar otras argumentaciones para afirmar que Laguardia, antes de tener el Fuero, se conoció con el nombre de Legarda.
El Sur está al Norte
Primavera del 2014.
Nota: El mapa de la ilustración está tomado del libro “El Fuero de Logroño”, editado por el Ayuntamiento el año 1995, y escrito por Ángel Urbina Merino y Fernando Arnedo Franco.

 

Se llevan más de 30 años desde que se publicó la “Ley Básica de Normalización del Euskera “Ley (10/1982) por el Gobierno Vasco. En el Artículo 10º 1- se lee: “La nomenclatura oficial de los territorios, municipios, entidades de población, accidentes geográficos, vías urbanas y, en general, los topónimos de la Comunidad Autónoma Vasca, será establecida por el Gobierno, los órganos Forales de los Territorios Históricos o las Corporaciones Locales en el ámbito de sus respectivas competencias, respetando en todo caso la originalidad euskaldun, romance o castellana con la grafía académica propia de cada lengua.

En el caso de conflicto entre las Corporaciones Locales y el Gobierno Vasco sobe las nomenclaturas oficiales reseñadas en el párrafo anterior, el Gobierno Vasco resolverá, previa consulta a la Real Academia de la Lengua Vasca”.

Desde aquella fecha, cientos de municipios y entidades de población, miles de accidentes geográficos y, en general, miles de topónimos han visto reconocido su nombre oficialmente tanto en escritos como en mapas. Reconocimiento que, en ocasiones ha suscitado incomprensiones y discusiones quizás, en gran medida, por la falta de desarrollo del artículo 10 de la “Ley Básica de Normalización del Uso del Euskera”.

Con estas Jornadas, la Asociación Etnográfica Aztarna, que viene trabajando más de 25 años por el conocimiento y conservación del patrimonio en el Alto Nervión, reconociendo el alto valor de la toponimia, pretende contribuir a ver cómo está la situación y cómo se puede mejorar, si es posible y conveniente. De ahí que, animados del un espíritu comprometido, abrimos esta ventana a todas aquellas personas que quieran asomarse al campo de la toponimia y aportar su punto de vista con el ánimo de insuflar aires frescos. Ongi ettori, bienvenidos!

Este año el grupo de montaña de Amurrio, Mendiko Lagunak, celebrará en otoño la XXVIII Gorobel Ibilaldia-XXVIII Marcha Gorobel. Hasta hace pocos años la marcha se denominaba Garobel Ibilaldia. Fue después del año 2005 cuando se optó por denominar la macha Gorobel en lugar de Garobel, pues ese año Euskaltzaindia/Real Academia de la Lengua Vasca, tomó el siguiente acuerdo: “La cadena montañosa, situada especialmente en la parte alta de los municipios de Orduña y Ayala, se denomina en euskera GOROBEL y en castellano SÁLVADA. Cuando ambas formas hayan de aparecer conjuntamente lo harán como “GOROBEL/SÁLVADA”. Por tanto, no son correctas las formas Garobel, Salvada o Salbada. En el término Sálvada exige tilde (marca o acento) para reflejar la pronunciación original del topónimo”.
En las siguientes líneas trato de argumentar que puede que la sierra de Salvada haya tenido anteriormente otro nombre, y que dicho nombre haya sido eusquérico, pero no encuentro el deseable soporte documental para afirmar que Gorobel sea el nombre en euskera de la sierra de Salvada. Son ideas que ya aparecieron en el nº 33 de la revista Aztarna, el año 2007.

Lope García de Salazar “bautiza” la sierra de Salvada

Don Lope García de Salazar (1399-1476) escribió dos libros, uno hacia el año 1454 titulado “Crónica de Vizcaya” y en l471 “Las Bienandanzas e fortunas”. En este último relata, entre otros sucesos, la batalla de Arrigorriaga datándola el año 870, en tiempos de Alfonso III de Asturias. Perdida la batalla por los leoneses y perseguidos por los vizcaínos hasta el árbol Malato, los leoneses huyeron hacia el sur, subiendo como pudieron las ásperas laderas de la sierra: “…e los leoneses que escapar podieron, salieron por la peña Gorobel que es sobre Ayala, e como ençima de la siera dixeron a salvo somos. E por esto le llaman Salvada” (1).
Este mismo autor, para describir el nombre de Ayala se hace eco, páginas más delante de Las Bienandanzas e Fortunas, de la siguiente leyenda: “E andando este Rey don Alonso a correr monte sobre las peñas de Mena, vió dençima la tierra donde es agora Ayala, que no era poblada, que se llamaua la Sopeña. Estando el Rey sobre la peña de Salvada, dixiéronle los caualleros que porque no poblaua aquella tierra, e dixoles que la poblaría si oviese quien lo poblase. E aquel Conde don Vela de Aragón pidiole por merced que ge la diese, e quel la poblaría. E algunos que allí estavan que lo querían bien, dixieronle señor ayala. E el Rey dixo pues ayala, e por esto ovo nombre de Ayala”.
La presencia de dólmenes, túmulos y cuevas con restos prehistóricos, por no hablar de los poblados romanos de Aloria y Derendano (Saratxo), hablan de la gran imaginación que derrochaba don Lope García de Salazar al hablar de algunas cuestiones, como también de su caprichosa interpretación de los nombres, como podemos deducir de la cita que acabamos de comentar. ¿Por qué denomina Gorobel a la peña que está sobre Ayala? Es algo que nos gustaría saber, ya que el topónimo Gorobel aparece en el libro de García de Salazar nada menos que seiscientos años después de que en el Cartulario de San Millán apareciese denominada como sierra de Salvada.
Aunque es tarea de lingüistas no puedo menos que hacer referencia a un topónimo que, al menos por cercanía geográfica y también por grafía, bien pudiera tener alguna relación con el nombre de Gorobel. Se trata de una pequeña cima, situada en la divisoria de jurisdicciones entre las tierras de Orduña y las de Ayala, entre Belandia y Aguiñiga, al pie de pico Tologorri: “…asta otro mojón que está más arriba, ha do llaman Gorbeaondo…e dende arriba a derecho ha otro mojón que está más arriba, a do llaman asymismo Gorbea…e por mytad del çerro arriba, aguas bertientes por cada parte, que taja derecho…, ençima del pico de la penna de Yturrigorria” (2). Suponemos que este es el monte que ha llegado hasta nosotros con el nombre de Gorondo (Gor-bea-ondo) de 546 metros de altitud y que aparece citado en el mapa del Instituto Geográfico Nacional (21-6) al suroeste de Belandia con el nombre de Garondo.
Sin embargo, no hemos encontrado documento alguno en el que pudiera fundarse Lope García de Salazar para denominar Gorobel a la sierra, de ahí que deduzcamos que pudiera ser pura invención suya, al igual que lo es la interpretación que hizo de Salvada, de Ayala, etc. o incluso de la misma batalla de Arrigorriaga y la presencia en dicha batalla de Juan Zuria como primer señor de Vizcaya (3). El mismo autor no parece muy seguro de lo que afirma, pues hace una simple deducción: el nombre de Salvada le vino dado a la sierra por los soldados astur-leoneses que huían tras la batalla de Arrigorriaga, al sentirse a salvo (Salva-dos estamos), pero deduce -sin más argumentos- que con anterioridad a este suceso la sierra debió tener otro nombre, un nombre en euskera: Gorobel. Semejante deducción hace que nos preguntemos cómo Lope García de Salazar sabía en el siglo XV que antes del año 870, fecha de la batalla, la sierra era conocida por el nombre de Gorobel.

Gorobel, un topónimo sin documentación en los archivos de Aiara-Ayala.
A este respecto, Federico de Barrenengoa Arberas, que tan bien conocía los archivos de los pueblos de la Tierra de Ayala, siempre se refiere a la sierra con el nombre de Salbada. Sólo cuando se refiere a García de Salazar usa el nombre de Garobel: “Lo cita por primera vez Lope García de Salazar…Garobel es citado también por Santiago Mendía Respaldiza… Según él, este nombre es el primitivo nombre de Sierra Salbada. Aunque aparece en algunos mapas, yo no lo he encontrado documentado en ningún otro sitio” (4 ). Es decir, después de haber estudiado y desmenuzado miles de topónimos de la Tierra de Ayala y del Alto Nervión, Federico de Barrenengoa afirma tajantemente que el término Gorobel solamente lo ha podido leer en el libro de don Lope García de Salazar.
Esta afirmación tan tajante de un estudioso serio como Federico de Barrenengoa expresa bien a las claras lo que venimos diciendo: que Garobel -o Gorobel, como aconseja Euskaltzaindia que se debe escribir- no tiene otro fundamento que la imaginativa pluma de don Lope García de Salazar, pues ningún otro documento de la época y mucho menos mapa alguno lo arropa. Y lo cierto es que, las pocas voces que se han levantado defendiendo el nombre de Gorobel, se deben más a la intención voluntariosa de los propios autores que a fundados razonamientos.
Un tal Urdiola, intrigado por el nombre en euskera de la sierra y, partiendo de que el nombre de Salvada era del mundo castellano escribía: “Verdaderamente intrigado estuve por saber cuál fue el nombre euzkérico de toda la sierra, cuando he aquí que la casualidad me hizo conocerle (relata cómo, a través de unas lecturas, se entero que don Lope García de Salazar, había escrito que, antes de la huída de los astur-leoneses tras las batalla de Arrigorriaga, el nombre de la sierra era Peña Garobel) -y continúa- Esta creencia, según he podido comprobar posteriormente, está bastante extendida entre los historiadores antiguos, mas si la lógica nos demuestra la falsedad de la leyenda, no podemos desechar que Garobel, nombre euzkérico puro,…sea el primitivo de la sierra, porque no dudamos lo poseyó, cuando en mejores tiempos imperaba en su región nuestra dulce lengua nativa: el euzkera, pero que por desgracia la perdió” (5).
La argumentación para este autor es clara, aunque no la crea lógica: Salvada es nombre castellano pero, como resulta que el texto se refiere al País Vasco y la lengua que hablaban las gentes primitivas del país era el euskera, de ahí que el nombre de Go/a/robel para la sierra se admita sin mayor argumentación (apoyado únicamente en la obra de Lope García de Salazar), aunque todo su soporte esté rodeado de cierta capaz de leyenda.

¿Existió una villa llamada Salvada?

El documento del Cartulario de San Millán en el que fundamentamos todo este trabajo, hace relación de una serie de posesiones que el conde castellano Diego Porcellos poseía en la Sopeña y que donó al monasterio de San Felices de Oca, en Burgos, el año 864. Entre las donaciones se enumeran varios monasterios en el lugar conocido como “bajo Angulo” y varias heredades entre los términos de Cova Eskutxi y la ermita y cueva del salto de agua de San Miguel; también es donado el monasterio de San Vicente que poseía en Añes.
En vocablo de Salvada aparece citado en el documento en varias ocasiones. En la primera se hace mención a la Ziconia de Salvata (picoTologorri?). Seguidamente se menciona en dos ocasiones un arroyo que baja de Salvada y también un camino público que discurre “de Salvata apud Salvaton”. Por estos textos sabemos que Salvada estaba situada en alto, porque el río va en descenso y que pasaba un camino público que conducía a Salmantón. Sin embargo, es casi al final del documento cuando hallamos la principal y grata sorpresa al enumerar las villas que dona el conde junto con sus decanías: Angulo, Salvata, Eversa, Lixarço (Lejarzo), Urzanico (hoy barrio de Añes), Pando, Fluiso (Lujo), et Erbico ( Erbi), Desolio (Sojo), Dobaltia (Dobaldia, hoy Madaria) y Salmantón. Es decir, el documento afirma con toda claridad que Salvada, al igual que Angulo, Erbi, Lejarzo…, fue una villa con su decanía o iglesia rural, resultando toda una sorpresa, pues, hasta el momento presente -quizás porque siempre hemos visto el nombre de Salvada unido a tan monumental sierra-, no se había insistido suficientemente en que Salvada es citado como un poblado más de la Sopeña, de la tierra de Ayala hoy. Un poblado que, creemos no equivocarnos demasiado, estuvo situado a pie de sierra, entre las crestas de Unguino (la Penna forata del texto?) y la Peña de Aro. Más aún, sospechamos que pudo estar junto al pueblo de Salmantón, en la parte occidental, por la similitud de ambos nombres Salvata-Salmantón (6) y que Salmantón pudiera ser un diminutivo de Salvada. En este sentido es curioso constatar los nombres de población que se citan en el texto y cuyos prefijos o sufijos indican localizaciones como bajo, sobre o junto a… certificando las existencia de dos poblaciones cuyo nombre tiene la misma raíz y que estaban muy próximas la una a la otra:
Uzuza de arriba, Uzuza de abajo(monasterio de San Juan y Santiago)
Sojo Sojoguti
Añes Soañes
Salvata Salvantone

¿Por qué no relacionar Salvada con Salvantone, al igual que Sojo con Sojoguti, Añes con Soañes?
Al día de hoy, la mayoría de los poblados citados en el documento del siglo IX aún conservan una reducida población; de otros, como de Pando, no queda rastro alguno, aunque hasta hace poco se podían ver los muros de su iglesia. De Gaumea -villa citada en el Cartulario de San Millán los años 1133 y 1149 “in territorio de Ordunia”- no queda ni rastro, como tampoco del monasterio de San Víctor y Santiago en Gardea. ¿Por qué no pudo ocurrir algo semejante con la villa/pueblo de Salvada? Es todo un reto el que se nos abre por delante. Opinamos, de todos modos, que no es nada descabellado la existencia de una población con el nombre de Salvada. Tampoco queda rastro del poblado de Perea (citado el año 1095 cuando el obispo de Calahorra viene a consagrar la iglesia de San Pedro de Llodio y luego en el siglo XVI por el Licenciado Gil constatando la presencia de diez vecinos), pero que ha dejado rastro de su presencia prestando el nombre al monte que lo cobijaba: Peregaña, encima de Beotegui.

¿Dio la villa de Salvada el nombre a la sierra?

¿Será la sierra de Salvada quien deba el nombre a un pueblo que tuvo este mismo nombre? Nuestra investigación apunta que se debe responder afirmativamente: que el nombre de la sierra viene de un pueblo llamado Salvada, de ahí sierra de Salvada. Llama la atención que en toda la documentación escrita a mano que se conserva en el archivo de Ayala y en el Orduña, en los libros de Actas nunca leemos sierra Salvada, sino sierra de Salvada. Más aún, ¿tendrá raíces celtas el topónimo de Salvada? ( 7) Podría ser, pero carecemos de argumentos que avalen con rotundidad esta propuesta. A nuestro entender, sí queda claro que, al carecer de soporte documental y gráfico en archivos comarcales, el topónimo Gorobel carece de consistencia.

No quisiéramos que se entendiera lo que acabamos de escribir como si fueran datos concluyentes, al contrario los ofrecemos como una línea de trabajo abierta a posteriores investigaciones, a la espera de que vayan apareciendo otros escritos que aporten mayores luces sobre estos y otros temas.

Salvador Velilla Córdoba
Texto publicado en el nº 33 de la revista Aztarna, Julio del 2007.

1- García de Salazar, Lope: Bienandanzas e Fortunas, edición de Ángel Herrero, pág. 30.
2- Enríquez Fernández, Javier y otros: Fuentes Documentales Medievales del País Vaco, nº 52, Colección documental del Archivo Municipal de Orduña (1271-1510), Tomo I, pág. 317.
3- García de Salazar, Lope: o.c.
4- Barrenengoa Arberas, Federico: Onomástica de la Tierra de Ayala – 2 Toponimia-Términos, Diputación Foral de Álava, 1988, pág. 409.
5- Sierra Gorobel o Salvada, en Eusaklerria´ren aldez, Pyrenaica, 1930, págs. 63-69.
6. Galmés de Fuentes, Álvaro: “…en la toponimia este sufijo (-on) suele reprensentar una variante en diminutivo: Arlanzón, diminutivo de Arlanza, como nombre d eun afluente de este último río en Burgos. Ebrón, río de Teruel, en contraste con Ebro”, Los topónimos: sus blasones y trofeos (la toponimia mítica).
7- Barrenengoa, Federico de: El Valle de Ayala, Tomo I, De la prehistoria al siglo XVI, pág. 149..,

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